Zorba y la cuestión interminable, la mujer

"Yo, Zorba, y la cuestión interminable, la mujer", le escribe el viejo Alexis al narrador casi al final del libro. Como resumiendo la esencia de sus andanzas, la mujer y la muerte son como dos corrientes de aire sobre la playa cretense, corriendo de aquí para allá, interminables, insondables, imposibles de definir, sobre el terreno…

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