A William Stoner

Stoner, una novela de John Williams relata la vida de un profesor de literatura en la Universidad de Misuri, hogar de su transformación desde 1910 cuando entró como estudiante de diecinueve años, hasta 1956 cuando falleció siendo profesor. Esta vida de cuarenta y seis años en una universidad es el reflejo de un hombre que…

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La mujer justa

El año se cerró con La mujer justa, de Sándor Márai. Estaba de un pelo por acabarlo ayer pero al no darme tiempo los afanes del último día del año, pues lo terminé hoy, en este primer día que siempre parece un limbo que nos da la ilusión de tener mucho por delante. De este…

A contraluz

(Impresiones sobre A contraluz, de Rachel Cusk) Por muchos años pensé que se me notaba "la cara de psicóloga" porque la gente me contaba su vida sin que yo se lo pidiera. Subía a un taxi, hacía una fila para comprar un helado, iba a la peluquería, aparentaba leer revistas en salas de espera de…

Ojitos por doquier

(Impresiones del libro Kentukis, por Samanta Schweblin) La soledad nos hace vulnerables. Por supuesto no me refiero a estar solo de vez en cuando, que bastante bien nos trae. Hablo de la verdadera soledad; la distancia de vínculos, la ausencia de sentido de propósito, la desconexión íntima de las propias necesidades. En ese hueco desalojado…

Que no te hagan polvo

La mujer criada. La mujer objeto. La mujer polvo. “Nolite te bastardes carborundorum”, “No dejes que los bastardos te hagan polvo”, es la frase que como un ruego de un espíritu del más allá, un imperativo de última lucha le llega a la protagonista de este cuento, proveniente de la criada que ocupó su lugar antes que ella. La frase tallada en la madera del armario, en un lugar lo suficientemente secreto, se alza como un susurro constante que invita a mantener un sentido de dignidad, aunque el solo significado de esta palabra parezca tan olvidado y desconocido como alguna de un lenguaje antiguo que ya nadie usa.

Crónica del juego del vacío

El Maestro de Go, obra que según dicen fue la preferida de su autor, Yasunari Kawabata, tiene raíces en hechos reales. ¿Es esta una crónica o algo más? Tiene apariencia de crónica de los seis meses del último torneo del gran Maestro de Go, Honnimbo Shusai, en el que el autor fue reportero para un periódico haciendo sesenta y cuatro entregas de los avances de la competencia, y acompañando de cerca con cuidadosa observación, no solo los movimientos en el tablero de juego, sino las corrientes cambiantes al interior del alma de los dos jugadores.

Zorba y la cuestión interminable, la mujer

"Yo, Zorba, y la cuestión interminable, la mujer", le escribe el viejo Alexis al narrador casi al final del libro. Como resumiendo la esencia de sus andanzas, la mujer y la muerte son como dos corrientes de aire sobre la playa cretense, corriendo de aquí para allá, interminables, insondables, imposibles de definir, sobre el terreno…

I was told there’d be cake.

Esta semana me demoré un poco más en leer mi libro semanal pues estuve esperando un pedido de Amazon con libros de ensayos y no lograba concentrarme en ningún otro hasta que me llegara mi anhelada caja. Cuando por fin llegó mi regalo propio, me dediqué a leer fragmentos de los cuatro libros como niña…

Principiantes o «De qué hablamos cuando hablamos de amor»

En Principiantes, el libro que recopila los manuscritos originales de los relatos de De qué hablamos cuando hablamos de amor antes de pasar por la corrección y corte del editor de Carver, éste habla del corazón. De corazones rotos, abandonados, que se despiden, que cierran puertas al amor, que se refugian en la bebida, que…

La Carretera. Un contra espectáculo de la existencia.

"El fatigoso contraespectáculo de las cosas dejando de existir" Terminé la sexta semana del reto literario de un libro semanal durante un año. Al principio, tal vez por venir de una semana número cinco acompañada de la riqueza en adjetivos de Phillip Roth, me costó un poco de trabajo el estilo de McCarthy. Estuve a…

Demasiada Felicidad

Bien, me retaron a leer un libro por semana durante las 52 semanas del año y mi contrincante no cree que lo pueda lograr debido a mis múltiples trabajos y ocupaciones. A pesar de que sabe que amo leer, mi vida y mi tiempo se divide entre muchas cosas. No tengo hijos pero tengo las…