Crítica a los compradores de pendejadas

¡Oh pequeños seres necesitados! salid de las tinieblas de la melancolía por tu propia pequeñez y caminad hacia la grandeza de la mano de la nada! Abandonad ese lugar en que se enjaularon, entre las cincuenta sombras del mercadeo y los miles de terrores que les causa el rechazo, sin venderle sus almas y sus…

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