Mi insoportable descenso a los infiernos

Tengo por fin una mañana para escribir. Me siento en el sofá, me bebo un café. Doy vueltas por el apartamento y siempre hay cosas para hacer. Me tienta esta molesta necesidad que a veces me da de limpiar los platos, de tender la cama, de ocuparme en un ejercicio básico que implique encargarme de…

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